En estos momentos este artículo se encuentra agotado en todas nuestras sucursales.
Déjanos tus datos y te notificaremos tan pronto este artículo vuelva a estar disponible.
¡Listo! Te avisaremos por correo electrónico tan pronto este artículo esté disponible. Considera por favor, que la notificación es para esta edición en específico. Por lo tanto, si otra edición llega a estar disponible no necesariamente se te notificará.
| Editorial | Alfaguara |
| ISBN/ASIN | 9781644730560 |
| Páginas | 759 |
| Encuadernación | Tapa dura |
| Tamaño | 5.5x8 pulgadas (Media carta) |
| Etiquetas | PoemasPoesía |
| Clasificación | 4.55 de 5.00 |
Aunque el congreso hubo de ser suspendido a causa del terremoto registrado en la zona unos días antes de la fecha prevista para la inauguración, salieron a la luz las dos ediciones conmemorativas que las Academias prepararon para la ocasión. Están dedicadas a los dos escritores chilenos ganadores del Premio Nobel: Pablo Neruda y Gabriela Mistral.
Entre los textos que constituyen el volumen, de cuya selección y fijación se encargó el académico chileno Cedomil Goic, se encuentran los cuatro libros de poesía que la autora publicó en vida: Desolación, Ternura, Tala y Lagar. A ellos se suma una selección de otros poemas inéditos y dispersos, así como textos en prosa menos conocidos. Completan este recorrido por la obra de Gabriela Mistral los siguientes estudios monográficos:
- «Gabriela», Gonzalo Rojas
- «Trechos del itinerario mistraliano», Carlos Germán Belli
- «Semejanzas de Gabriela en voces de Mistral», Adolfo Castañón
- «La veta mística en la lírica de Gabriela Mistral», Bruno Rosario Candelier
- «La prosa de Gabriela Mistral», Pedro Luis Barcia
- «Gabriela Mistral: el significado de un Nobel», Darío Villanueva
- «Nombre y renombre. Las máscaras y el espejo», Santiago Daydí-Tolson
- «Mistral y la niebla», Grínor Rojo
- «Gabriela Mistral: poéticamente habitó la Tierra», Ana María Cuneo
- «Releyendo Ternura», Mauricio Ostria González
- «Tala: digo, es un decir», Adriana Valdés
- «Así se dice en el Elqui, me excuso», Mario Rodríguez Fernández